Sentir el movimiento del viento. Admirar el vaivén de las hojas de los árboles desapercibidos. Vivir el instante... durante toda una vida.
Emocionarse con los más escondidos detalles.
Bienvenido a mis palabras.
Hay sentimientos, que guardamos en el corazón. Que miramos dentro de nuestra mente. Pero, como muchas de las estrellas del firmamento oscuro, vemos una luz de algo, que ya, no existe.
Si lo que vas a decir a alguien no le va a ayudar o consolar, ¿que vil objetivo tiene? A veces confundimos ayuda con reproche, y no todos los momentos son buenos para reprochar.